Hace ya un montón de años, veía con frecuencia a una señora amiga que me habló y escuché, por primera vez en mi vida, de la existencia de Eras astrológicas. En aquella época, estábamos en la Era Piscis y en unos pocos años más, entraríamos en una nueva Era, la de Acuario, es decir la de hoy. Valga decir que cada Era astrológica dura aproximadamente unos 2000 años, así que como pueden imaginarse, ni hay prisa, ni viene de unos días.
Como que de la cuestión cósmica, de lo que conocemos, solo conocemos algunos comportamientos, pero nada sabemos del sentido que tiene, nadie puede impedir fantasear, imaginar, teorizar, razonar e irrazonar.
Dicen que la Era Acuario, marcará un cambio en la conciencia del ser humano, mejor entendimiento, paz y prosperidad generalizada. Que así sea.
La Era Piscis, la que parece que hemos dejado atrás o estamos dejando, se inició entre Octavio y Augusto, tiempo de consolidación del Imperio Romano. Se extiende por todo el Imperio el idioma, la cultura, el arte, la arquitectura. Vista globalmente en su conjunto, esta Era ha representado un ciclo en que han predominado guerras, saqueos y violaciones, conquistas forzadas y revanchismos crueles, empleando primordialmente la fuerza humana y animal, que con frecuencia se confundió cual era quien. No obstante, también ha sido la Era en que se han producido hitos importantes para nuestro presente. En humanidades: la implantación y desarrollo de dos grandes religiones, el Renacimiento, Gutenberg, Bach, Mozart, Freud. En tecnología, la imprenta, la máquina de vapor, la electricidad y el petróleo.
Hoy, en los albores de esta nueva Era Acuario, ya hemos visto apuntes espectaculares de lo que puede venir: la informática, con sus derivados en telefonía móvil y redes sociales, un predominante abandono de la fuerza animal, por más que aun queden algunos restos residuales. Parece que las soluciones están llegando y llegaran preferentemente por aire y no por tierra o mar como hasta ahora ha sido.
Son tan asombrosos los progresos en tecnología, biología, medicina o psicología, que nuestra capacidad de asombro queda tan desbordada, que ni siquiera nos asombramos.
Tal como han ido las cosas en los últimos 30 años, los hábitos han ido cambiando y asimilándose al acomodo de las nuevas tecnologías, así por ejemplo, pasamos de la radio a la televisión y hoy la televisión es ya una antigualla superada por las redes sociales, la radio de nuevo ocupa un buen lugar, funcionalmente en un papel muy diferente al de antaño. Han nacido nuevas formas de relación, de entretenimiento, también laborales o de comercio. Aquí tenemos el verdadero nudo gordiano de la crisis actual (que va más allá de lo económico), vivimos una situación originada por degeneración de criterios y modos, fruto de una Era y nos encontramos en otra nueva, intentando soluciones con la mentalidad de un pasado periclitado por agotamiento. No hay empatía entre situaciones.
Pretender reparar un ordenador con utillaje para máquinas de vapor, es una caricatura grotesca y cruel porque nos presenta una injusta imagen de incompetencia. Ésta es hoy la patética imagen de incompetencia que percibimos de los políticos, nadie espera nada bueno de ellos. En su mayoría, ellos mismos saben que sus recursos son nebulosos, volátiles e intangibles, de manera que terminan tomándose la política como el juego de pasarse una patata caliente. Sin convicción, íntimamente solo les queda refugiarse en el “modus vivendi”. Así, todos entretenidos, ellos y nosotros, los Vladimir y los Estragón, esperando a Godot.
Por más pacientes en que nos haya convertido la civilización, estamos en un mundo finito y no parece coherente creer que la paciencia es infinita. Los lideres políticos deberían ser valientes y tomar riesgos, adentrase seriamente en el gran conflicto que cada vez presenta nuevas facetas. El icono de los políticos no debería ser el audaz miope Rompetechos de Ibáñez.
La gente está ávida de propuestas luminosas y audaces. Nuestra realidad cotidiana, confirmada por los augurios de especialistas, pronostican un futuro sin futuro y digámoslo claro, en términos globales, no es así como ha funcionado la Humanidad, de una manera u otra se ha producido la explosión y el final siempre ha sido pasar de peor a mejor y no al revés.
La nueva Era, reclama gente nueva con ideas nuevas, con capacidad para llevarlas a cabo. El futuro es para que las personas vivan en casas y no en albergues sociales, bajo arboles o puentes. A comer de lo que el sudor de su frente le de y no de la beneficencia, a tener donde sudarlo para ganarlo, a criar y educar a los hijos en la decencia de la cultura propia donde libremente han optado por vivir y a ser dueños de sus vidas, lo que se conoce bajo el nombre de libertad; más aun, a no perder la ambición para incrementarla y a tener el derecho de defenderla de espabilados usurpadores siempre al acecho, esperando el descuido. El futuro no es Blade Runner.
La Era Acuario, al decir de los entendidos, es probable que nos depare una sociedad más participativa y de mayor exigencia personal, no será cosa de los otros y no valdrá largarse a Islandia a esperar a ver que pasa. Así, veremos como pasamos de lo grande a lo pequeño. En pequeño todo se administra mucho mejor, más transparente, más cercano, más higiénico. Más fácil de conocer quien se equivoca y quien acierta, quien engaña, quien es honesto, quien sabe conducir y quien solo lo dice. En pequeño, la corresponsabilidad cobra sentido y estimula la superación personal y colectiva.
Sin negar la utilidad de “lo grande”, grande solo deberá ser posible si es para beneficio del pequeño, no para reducirle y someterle.
Ignoro si el Presidente Obama es o no un buen político, pero le reconozco una cualidad hoy poco común, ideas claras expresadas con la claridad de “Barrio Sésamo”: arriba-abajo. Leche-blanco. Agua-moja. Hace poco le oí decir, “las grandes naciones, no deberían intimidar a las pequeñas”. Por aquí ya podríamos empezar.

Ante los políticos incompetentes te sobra energía para defender la corresponsabilidad con algunas posiciones políticas, apoyándote en la defensa de los pequeño frente a lo grande. Un quijote que defiende a desvalidos y huérfanos. La «heróica» de Beethoven o el héroe romántico de don Álvaro o la fuerza del «sí no», O por mejor decir : del sí, sí, sí, no, no sí …¡vaya lío!.. A mí, ya sólo me queda aquello de Quevedo y te digo «Vencida de la edad sentí mi espada».
Pero, en definitiva, todo se reduce a encontrar el Nirvana. Supongo que, si algo cambia, es porque seguimos buscando, aunque sea cada cual a su manera.
Pues a mí siempre me ha gustado más lo grande que lo pequeño ¿reuerdas Jordi?
No se si os hebéis dado cuenta que desde que paso aquello de los comentarios, ni hay debate ni polémica ni comentarios. Cada vez esta peor esta web. Antes habían comentarios elaborados que invitaban a la reflexión. Recuerdo uno que me puso a parir y acababa con una frase del humorista Godoy, que no recuerdo muy bien, algo así como que todo lo que les he contado no es cierto parece mentira, ¿no?
Y eso que JS mantiene el nivel y sus reflexiones; aunque tendenciosas, son sucosas. No sé.
Hombre, chico, ¿no crees que te has pasado un poco?
¿qué pasó con los «comentarios»? ¿No podrías ser un poco más explícito?
De Ángel Romero Wellington recuerdo su espectáculo de «Verás que todo es mentira» y «Un tranvía llamado Godoy» pero no recuerdo a qué frase te refieres. En mi opinión la falta de comentarios no tiene nada que ver con nada que haya pasado. Leo con delectación y gusto los escritos que el amigo Samarra nos regala cada mes, con una persistencia y una constancia que no debe ser fácil. No creo que sus reflexiones tengan nada de tendenciosas y sí recuerdo que las tuyas o las de un tal Rubén, lo eran y mucho. Los tiempos han cambiado y no estamos para muchos discursos. En todo caso hemos de agradecer al autor de este blog su empeño por hacernos pensar, casi siempre en la buena dirección, en cómo podríamos influir en mejorar esta sociedad descohesionada y aturullada. Yo, después de la defensa aferrizada que hace Rajoy de la ley que asegura la democracia acabaría con una frase famosa que parece conectar con lo que escribe Jordi este mes: «Con humanidad y democracia nunca han sido liberados los pueblos». A ver si adivinas quién la dijo.
Para que veas
Fue Adolf Hitler.
El sin humanidad ni democracia no liberó a ningún pueblo.
Ahora hablamos de Hitles? Vaya. Es como hablar de Napoleón o Nabucodonosor. Democracia siglo XX no tiene nada que ver con democracia siglo XXI. Encuentro a faltar comentaristas que nos puedan ilustrar en esta web.Si cada día saler algún abuso nievo amparado en la democracia siglo XXI ¿Cómo es que la sociedad no revienta? Nos basta con Pablo Iglesias, promocionado por la misma derecha que él dice combatir? ¿Por qué no luchamos por una prensa libre? ¿Por que no nos movilizamos para suprimir tanto cargo público? Ellos no van a acabar con el chollo que alimenta la fidelidad a los partidos. Primarias es un engaño. Mientras los políticas sean marionetas del verdadero poder, no hay nada que hacer. La dialectica de los ricos y los pobres no conduce a nada. Lo que importa es el origen del patrimonio, no su posesión. En ello se debería basar el respeto a la propiedad privada.
Me parece clave lo que dice JS:v»ivimos una situación originada por degeneración de criterios y modos»,
Hay que reaccionar ya huyendo de los liderazgos, esto no es futbol.
No sé qué más decir. Encuentro a faltar comentarios inteligentes que nos digan por dónde hemos de ir. ¿Adónde nos va a llevar una apuesta por el soberanismo que no nece de una sabia nueva? ¿Por qué no se presenta una lista de la Carme Forcadell divorciada de los intereses que hasta ahora han dominado la política catalana de déficit incontrolado?
No digo más. Es que estoy cabreado y me molesta que hasta este foro haya perdido su empuje.
A propósito de Hitler, hay una frase lapidaria de Martin Luther King que decía: “Nunca olviden que todo lo que Hitler hizo en Alemania era legal”. ¿Qué tal? Por ahí también podríamos empezar.
Si Hitler o Napoleón están obsoletos, casi que no me atrevo a hablar del mito o alegoría de la caverna de Platón y mira que podría ser de rabiosa actualidad en el escenario cada vez más virtual y surrealista como en el que nos movemos.
Como dice el refrán: “el pez grande se come al chico” y esto es así en la Era de Piscis, en la de Acuario y en todas las anteriores.
Para los que creemos que el Hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, entendemos que toda la bondad y las cosas buenas que anidan en las personas, sean creyentes o no, provienen de esta semejanza.
De nosotros y también de nuestro entorno depende que podamos desarrollar, perfeccionar y potenciar nuestros valores morales y éticos o degradarlos, lo que dará lugar a un tipo de Sociedad determinada.
Las raíces y la influencia cristianas en Europa son evidentes y negarlo es impugnar la verdad. Otra cosa es que moleste a muchos.
Me he fijado en un detalle y es que algunos amigos y conocidos míos agnósticos y alguno ateo, cuando hablan de sus valores éticos y morales dicen compartir el “humanismo cristiano” (los eufemismos suenan bien).
Es difícil no aceptar los pilares básicos del Cristianismo como son el Amor, la Justicia, el Perdón, el “Por favor” y el “Muchas gracias”.
En el “ordenamiento jurídico” del Cristianismo vienen tipificados los “delitos” (pecados) considerados como pecados capitales y las virtudes que se oponen a ellos, a saber:
Soberbia-Humildad, Avaricia o Codicia-Largueza/Generosidad, Ira-Paciencia, Lujuria-Castidad, Envidia-Caridad, Gula-Templanza y Pereza-Diligencia.
Estoy seguro de que muchas personas no creyentes comparten, no digo todas, pero sí la práctica de alguna de estas virtudes, no como una práctica cristiana sino como una convicción personal de intentar ser mejores.
Digo todo esto porque en tus escritos se percibe esta influencia, mal que te pese… (qué malo que soy, eh?)
Cuando hablas de cómo se gestiona mejor lo pequeño que lo grande y que lo grande debe apoyar y proporcionar los medios para que el pequeño pueda desarrollar todas sus capacidades, me da la impresión de que hablas del principio de subsidiariedad, un principio recogido en la doctrina social de la Iglesia, ya en la “Era de Piscis”, pues León XIII habló de ello en la “Rerum Novarum” en 1896 y cuarenta años más tarde lo confirmó Pío XI en la “Quadragésimo Anno”.
Ya ves…, y perdona porque no me quiero poner clerical aunque este mes no podré evitarlo, sobre todo cuando veo que en Europa casi se ha conseguido erradicar esta “lacra” del cristianismo que pesa como una losa y avergüenza a muchos. Es como una costra que hay que arrancar y mira tú por dónde, los expertos en futurología demográfica dicen que a la vuelta de dos generaciones y, si Dios no lo remedia, Europa será musulmana.
Yo no sé si para entonces en Catalunya habremos conseguido la independencia, pero de cualquier modo, tendremos que comernos las mongetas sin butifarra, el pa amb tomàquet sense fuet, la escudella sense carn d’olla y el porronet sense vi, quina putada, Samarra…, cuscús, humus i porronets de tè, que també és molt bo i quaranta dies sense menjar de sol a sol…
Serà aleshores quan recordarem aquella frase de’n Torras i Bages que deïa: Catalunya serà cristiana o no serà?
No sé…, pero el que quiera lapidarme puede empezar a tirarme piedras en TRES, DOS, UNO, YA!!
Yo no lo podría haber dicho mejor.
A la vuelta de dos generaciones ¿dónde estaremos nosotros?
No nos engañemos, todas las generaciones que nos precedieron sufrieron del mismo mal.
¿Cuál es el origen de la sociedad? La verdad es que pasada la prehistoria, unos nacemos pobres y otros ricos. Unos con títulos y honores y otros no. Unos guapos y otros feos. Unos inteligentes y otros con pocas luces.
La moderna teoría política del estado se fundamente en un pacto entre los hombres y NO en Dios.
Nuestra sociedad capitalista -la única viable- es una creación humana desde el poder que se fundamenta en lo que se llamó El Contrato Social.
El pobre pidió al rico que lo protegiera a cambio de no comerle el terreno. Renunciaba a parte de su libertad a cambio de seguridad.
Amigo, repasa el Leviatan. «El hombre es un lobo para el hombre».
¿Puede la religión cristiana, ahora, resolver el conflicto?
Quizá como tú dices, puede que sea la musulmana la que tenga esa capacidad. Aunque en términos morales sean ambas tan parecidas.
Gracias por tu comentario. Te encontrábamos a faltar.