EL CIELO DE MI CHICA

Aun a riesgo de pasar otro mes en solitario, sin poderme llevar un triste comentario a la boca, viviendo exclusivamente del ánimo solitario de Valerie y solo muy muy al final, con la caritativa compañía de Joan Carles y Ferrán, me decido por reflexionar sobre un tema con poca extraversión social y sin embargo, marca todo el discurrir de la humanidad desde el inicio de los tiempos.

Siempre he sentido una especial atracción por el Cosmos, sus magnitudes, las distancias, la velocidad, los tiempos, la energía, la aparente absurdidad de su existencia. Una maravilla que a un ignorante como yo, le deslumbran tonterías como que la rotación de la Tierra se haga a 1.600 Km. hora, que la Tierra rote de Oeste a Este, al contrario de cómo vemos pasar el Sol, que la traslación alrededor del Sol sea a 110.000 Km. hora, que la Vía Láctea, con el Sol dentro, gire por el lado externo a 820.000 Km hora o que la espiral láctea, para realizar un giro completo sobre su eje, necesite 200.000 años, curiosidades para pasar el rato. No obstante, el Universo,  presenta muchos más misterios e incertidumbres que atraen a una larga lista de interesados y estudiosos, capaces de consumir su vida en ello: físicos, químicos, biólogos, ingenieros, religiosos, enamorados, poetas, aventureros, chiflados, visionarios…

Seamos lo que seamos, no hay como la contemplación del firmamento silente en una noche estrellada para pacificarse y reencontrase, es un ejercicio que te cambia de plano mental y es fuente de pensamiento abstracto; el cara a cara con el Cosmos, dimensiona razonablemente a personas y cosas, porque aun estando en aquel momento en el mismísimo centro del Universo, sin duda no eres lo más importante. Todo adquiere una dimensión mucho más real.

De las primeras cosas que te pasan por la cabeza es ¿ Por Qué?, pregunta que por supuesto los científicos ya no se hacen, porque son sabios y saben que humanamente no hay respuesta, sí en cambio centran su interés en el Cómo. Del Por Qué, nos ocuparemos los otros, los que podemos imaginar y decir cualquier cosa sin necesidad de demostrar nada.

Y en esto estoy de acuerdo, a mi particularmente me preocupa muy poco cómo se ha creado el Universo, lo incluyo dentro del capitulo “Curiosidades para pasar el rato”. En cambio, es un incordio latente estar con la pejiguera de querer entender y no llegar al Por Qué de tal magnificencia. ¿Qué significa? ¿Para qué sirve? ¿A quién sirve? ¿Qué papel jugamos? si es que jugamos alguno. Desconcertaría admitir que el infinito espacio del Universo, es para que durante nuestra efímera existencia, pueda pasar una noche de verano junto al cielo de mi chica, cogidos de la mano mirando las estrellas. ¿De qué nos sirve Alfa Centauro?, ¿y Antares? o mucho más cerca, ¿de qué nos vale el pobre y desclasificado Plutón? Seria cruel tener que admitir tamaña inutilidad.

Antropológicamente, el ser humano no está dispuesto a admitir la absurdidad como sentido de su vida y en todos los tiempos y culturas se recurre al Ser Supremo, al Hacedor de la Creación e incluso, en algunas culturas, a la vida trascendente. A partir de esta idea, nace el culto y del culto se pasa a la religión, que cada cultura instrumenta según su modo social de ser. Desde este punto de vista, las religiones, sea cual sea la cultura, quedan plenamente justificadas, cumplen al dar sentido a lo incomprensible y a la vez despiertan nuestro Yo espiritual.

Hoy,  sin embargo, la interrelación de culturas, hace que se den casos de serias fricciones, solo atribuibles a una especie de deliberada promoción de la incomprensión y la intolerancia que, con los dos pies en el siglo XXI, quedan fuera de tiempo y lugar. Las religiones son un hecho cultural, el maquillaje de LA GRAN INCOGNITA; con todo, ello ni sirve ni puede servir en absoluto para negar la existencia de Dios.

Dios y Religión no son sinónimo, como tampoco lo son acción y reacción.

Distribuidos en cuatro grupos, convivimos los que creen, los que no creen, los que dudan y los que sospechan. Yo soy de los que sospechan, reticentes a credos y tendentes a comprender a todos, sospechamos que esto no puede ser la Gran Tomadura de Pelo y admitimos la limitación de nuestra inteligencia, pero andamos, quizás estérilmente, a la búsqueda de más luz para intuir y finalmente aproximarnos a la razón: al Por Qué.

A menudo, escuchamos o leemos manifestaciones de personajes que abiertamente dicen ser ateos, es decir, niegan sin dudarlo la existencia de Dios. Choca y sorprende tanta certeza porque, a mi entender, doy tantas posibilidades para el sí, como para el no. ¿Qué datos tienen? ¿Qué han comprendido? ¿Tienen realmente una inteligencia revelada o se trata sencillamente de una opción acomodaticia?

Según el incredo ateo, ¿debemos creer que el Universo, incluyendo la complejísima vida terrena, es todo fruto de la casualidad a partir de la nada? Quizás sí. Pero en mi, este argumento ya me falla por la base porque no comprendo LA NADA. Desde luego, admito que es mucho más práctico ser ateo, se acabó el problema, niego lo que no comprendo y ¡a seguir bien!

En todo caso, de noche aunque solo sea para pasar el rato y relajarse, además de mirar embelesado y en silencio al cielo de tu chica, que desde luego lo es, también vale la pena mirar al otro cielo, siempre te dirá algo.

5 respuestas a «EL CIELO DE MI CHICA»

  1. No creo que pueda negarse lo que uno no entienda y que otros motivos deben llevar al ateo a negar la existencia de un Dios. Yo tendría que empezar a objetar la física cuántica, la trigonometría, los protones, los neutrones, la nada como tu… Bueno, no sigo porque nuestros ordenadores no tienen suficiente memoria para albergar todo lo que no comprendo. Qué se explique el ateo.
    Convengo contigo que una noche estrellada es una pasada y, aun diré más: aunque no sea con el cielo de tu chica (o de mi chico).
    Y que conste que tu escrito me ha «gustao».

  2. Tu buen artículo de este mes merecería un comentario más elaborado. Una reflexión seria, que en estos temas tampoco nos iba a ayudar a contestar las eternas preguntas.
    Planteas temas muy complejos y será en vano tratar de aportar algo original, pero en fin…tu cita en el principio del escrito me halaga y me obliga a corresponder, especialmente ante un artículo que me ha «gustao» tanto como el de los ángeles de Maya.
    Por primera vez el texto supera el título y por primera vez te explayas en el uso de las MAYÚSCULAS. Uno que ya no tiene chicas con las que contemplar el Universo y está intentando ajustarse a los ritmos que la vida le impone para sobrevivir, se queda perplejo cuando lee que no comprendes La nada y lo pones en mayúscula, como gritando. ¡LA NADA! Eso me trae a la memoria mi raquítica filosofía de bachillerato. Todo el discurso del existencialismo que en los Escolapios de San Antón nos explicaban a través de Jaspers, porque Sartre, ateo convencido, al negar a Dios, negaba la esencia como previa a la existencia y abría el camino a una cierta preferencia por la angustia que te lleva directamente a LA NADA. “El ser y la nada”. ¡Vaya planteamientos que has elegido este mes! No tenías bastante con preguntarte “¿Por qué?” y bailar un vals desconcertado con el “infinito espacio-tiempo del Universo”, que tenías que poner en evidencia un concepto, tan o más abstracto que el infinito, como LA NADA.
    Y es que si nos creemos lo del Big Bang el origen del universo es el instante en que, de la nada, apareció toda la materia y la energía que tenemos actualmente. Hace unos 15.000 millones de años, en un instante concreto y definido nace el Universo, del que sólo vemos una pequeña parte. Estamos en la Tierra, planeta de la estrella Sol, que forma parte de una Vía Lactea que tiene 100.000 millones de estrellas y que apenas es una entre cientos de miles de millones de galaxias que conforman el universo. ¡Miles de millones! Y más allá, de nuevo, la nada, hacia la que todo se expande. ¡Qué vértigo! ¿Y eso dices que se cura siendo ateo? Sastre se inclinó por esa vía y no halló salida.
    ¿Cuántas preguntas sin que tengan respuestas en la razón?
    Supuesto el Big Bang:
    ¿que había antes del Big-Bang? ¿qué fue lo que impulsó esta gran explosión? ¿un Dios creador? ¿Un Dios que había existido siempre? ¿SIEMPRE? SIEMPRE Y NADA; pero si siempre es tan absurdo e indefinido como nada ¿quién creó a ese Dios? ¿Otro ser superior? Y así infinitamente, entonces no habría un origen específico para el Universo, es como que si el Universo hubiese existido siempre, porque es todo lo que hay, y si no estuviese el Universo no habría nada. Por eso yo creo que haces bien en “sospechar”. No se puede demostrar ni la existencia del Dios inmutable, principio y fin de todas las cosas, ni se puede simplemente negar su existencia. Lo que tu llamas “el maquillaje de la GRAN INCOGNITA”, parece uno de los mejores inventos del genero humano. Por cierto, yo no sé tú; pero a mí cuando contemplaba el cielo al lado de una chica, en la soledad de la noche, pensaba en otras cosas.

  3. Interesantes conocimientos de astronomía, Samarra. Con lo que me gusta la velocidad, no tenía ni idea de estos datos cósmicos.
    De todos modos yo creo que lo tuyo es la botánica porque te gustan los jardines y los laberintos y en menudo jardín te has metido, una selva virgen, la jungla…
    Qué sutil combinación entre “El cielo de mi chica” y el cielo en el firmamento estrellado para reflexionar sobre “el per què de tot plegat”. “¿Pur qué, pur qué, pur qué?”, decía Mourinho…, pues anda que el Samarra…, pero no es para menos, que conste.
    Me has recordado a un gran poeta y más concretamente uno de sus poemas, un poema en el que reflexiona a partir de la belleza de la Naturaleza (la Belleza, qué concepto…) y habla con Dios y le pregunta, digamos que reza y lo hace desde una óptica más humana que divina, más terrenal que celestial, con sus dudas, sus incertidumbres, sus temores, sus “sospechas” y al final se inclina por la plegaria y pide y confía (Confianza, qué concepto…).
    Me estoy refiriendo al Cant Espiritual de Joan Maragall y para aquellos que quieran leerlo o releerlo aquí está:

    http://www.vilaweb.cat/noticia/3774140/20100911/cant-espiritual-maduresa-intellectual.html

    Está escrito en el idioma original, el LAPAO, pero para los que no lo entiendan, en Google hay traducciones al CRISTIANO (ojo, que algunas son bastante malas, pero las hay apreciables).
    Volviendo al poeta, digamos que tú eres más “cartesiano” y él, más “religioso”, tú más de bicicleta y él más de caminar, pero ambos tenéis en común vuestra fascinación por la Belleza, especialmente en la Naturaleza (y en tu chica, claro); una Naturaleza que os sugiere una pregunta (“¿por qué?”) y muchos interrogantes.
    Me parece bien que creas que todo esto no puede ser la “Gran Tomadura de Pelo” o fruto de la “CASUALIDAD”, aunque les concedes a los ateos un 50% de certeza en un mal entendido ejercicio de respeto, en clara contradicción con tus propias deducciones, intuiciones o sospechas…

    Cómo me gustaría tener la capacidad de síntesis que tiene Maya a la hora de escribir su comentario; en un breve texto ha sido tan concisa y ha dicho tantas cosas… “Que se expliquen los ateos”…, o no hay ateos en el blog o no quieren explicarse y están en su derecho, faltaría más.

    Tienes toda la razón cuando dices que vale la pena mirar al firmamento estrellado porque “siempre te dirá algo”. En mi caso, un día antes de uno de mis cumpleaños, un maravilloso cielo estrellado me inspiró un soneto que dediqué a un buen amigo con el que siempre intercambiamos poemillas, ripios y versos, algunos ingeniosos y divertidos, con motivo de efemérides nuestras o de nuestras familias. Él me envió sus versos de felicitación y yo le contesté de forma inusualmente solemne, influído por el cielo estrellado que contemplé la noche anterior y por la melancolía de ver ya a mis tres hijas crecidas y como quien dice, “a punto” de surcar su propia andadura por la vida. Me salió eso:

    Esto, te lo juro, no es lo que era
    Ya no tengo ni crías ni retoños.
    Antes celebraba primaveras
    Y ahora me resigno a mis otoños.

    ¿Qué queda de aquel mozo otrora tierno,
    Dinámico, jovial y tan ufano?
    Siento que se acerca ya mi invierno
    Y alejarse un poco más siento el verano.

    Le doy gracias a Dios, agradecido,
    Porque es todo lo que Él me ha regalado;
    Por la Vida, lo gozado y lo sufrido

    Porque me ha hecho sabedor que soy amado.
    Levanto mi mirada al firmamento…
    Y, ¿sabes qué te digo caro amigo?

    ¡¡¡ESTOY CONTENTO!!!

  4. Gracias Joan Carles por tu comentario y tu precioso y sentido soneto. ¿Hay alguien ahí? ¿cómo es que de pronto nadie comenta nada. ¡Oh soledad, mi sola compañía! que decía Antonio.
    Lástima porque este mes el tema daba para mucho. ¿P. Quadras? ¿Valerie? ¿Gabriela? ¿Ruben? ¿Ovidio? ¿…?
    «La noche está estrellada,
    y tiritan, azules, los astros, a lo lejos»
    (¿Por cierto, tiritan, titilan, cintilan…).

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