EN NOMBRE DE DIOS

Un amigo me envía un video que supongo bajado de internet, en el que se muestran grupos de niños, de apariencia árabe, de entre 7 y 14 años; los más pequeños haciendo prácticas de tiro con pistolas automáticas y los mayores con metralletas, ambos con munición real. Me abstengo de insertar este video, porque realmente lo encuentro inhumano y repugnante, tan repugnante como los actos de terrorismo que vivimos con terribles matanzas, hechas a voleo indiscriminadamente, a personas inocentes. Este terror, pretende darnos a entender que tiene el soporte de Dios, porque se hace en su defensa y nombre.

El concepto Dios, es fruto de un anhelo humano, probablemente originado por la incomprensión que el ser humano ha tenido y sigue teniendo del por qué del Universo, Universo que año tras año, vemos como se amplia. Los egipcios se pararon en el Sol, hoy dicen haber llegado al conocimiento de z8 GND 5296, una galaxia remota que calculan está a 30.000 millones de años luz de la Tierra, así que lo más probable es que hoy ya ni siquiera exista y que posiblemente, aun tardemos unos millones de años luz más, para saber de su inexistencia.

Desde que el hombre es hombre, fruto de cada cultura, se ha ido estructurando a la manera de cada grupo humano (al principio horda, más tarde sociedad), su forma particular de relacionarse con Dios: hemos conocido sacrificios humanos, de animales, de vísceras animales, de mantras repetitivos y un sinfín más de rituales. Los dioses han vivido entre nosotros siempre, pero al final, parece que se asienta la idea más razonable, la politeísta: todos los dioses son Uno. Idea que tampoco es nueva y que ya ha ido fluctuando por la historia, la encontramos en escritos egipcios, babilonios, hindúes y más próximo a nuestra cultura, Grecia y Roma.

Sin embargo, en el transcurso de toda la historia, lo que difícilmente hemos visto es la separación de religión y política. A más tiránico el gobernante, más dios como muleta. El tirano usa la fuerza sin argumentos y sus argumentos son sus propias razones proyectadas en Dios. Hemos visto Faraones y Emperadores dios en Egipto y Roma. Más cerca, en pleno siglo XX, hemos visto dictadores ungidos “Por la Gracia de Dios”.

Hoy, los gobernantes que su poder viene amparado por leyes divinas, usan de un dios sin mística y un dios sin mística, es probablemente lo más anti-Dios que se concibe. Son dioses legisladores, extraños y distantes, que castigan severamente las transgresiones, aunque siempre sea por amor. Estos gobernantes divinizados, son los intérpretes de los deseos divinos y se presentan avalados por Él.

Soy consciente de que quienes frecuentan este blog, hace ya un rato están preguntándose, ¿qué se ha tomado hoy, para despacharse con este tema aburrido y hasta distante?

Es mi intento de análisis (sin ánimo de comprensión, ni perdón, para este tipo de criminales terroristas) para entender como Dios, nada tiene que ver con los tales criminales, lo mismo da que sean los ejecutores, los instigadores  o los patrocinadores. No existe ningún Dios que exija asesinar, su existencia no tendría ningún sentido y si existiera, tendría otro nombre: Satán, Baal, Belcebú, Diablo…

Dios, como realidad incierta, ha sido en todos los tiempos motivo de debate.

Ya en la antigüedad, el tirano egipcio Akhenatón impuso el feroz criterio de No hay otros dioses fuera de Dios (Atón), que por cierto Moisés (según varios egiptólogos, no era semita, sino egipcio y familiar de Akhenatón) lo tomó también para fundar su religión. Hoy, pasados tres mil quinientos años, choca que aun haya quienes maten y siembren terror y violencia a modo de seguidores replicantes de aquel Atón.

Que la religión genera violencia, no es una novedad en la historia, por poca historia que sepamos, vemos como las religiones han generado las mayores atrocidades, injusticias y muertes en nombre de cualquier dios. Y es que los hombres, con demasiada frecuencia, hemos sido engañados con Dios.

Ya en el Antiguo Testamento, los lectores imparciales de la Biblia, no alcanzamos a comprender como se presenta un Jehová tan terrible que da miedo, es celoso y vengativo, legislador atroz, un Dios que dice cosas como “ Si tu hermano o tu amigo que es como tu propia vida, tratan de seducirte en secreto invitándote a servir a otros dioses, no accederás ni lo escucharás. No lo mirarás con piedad, no lo perdonarás ni lo encubrirás, sino que lo harás morir” (Dt.13,7-12).

El eminente Doctor en Teología y Egiptólogo Othmar Keel, nos da una interesante explicación que transcribo: “Las investigaciones de los últimos tiempos han mostrado de forma cada vez más clara que ese texto preocupante copiaba casi palabra por palabra los textos asirios: no de los textos religiosos, sino de los textos políticos (…) exigía a todos los reyes que le estaban sometidos a no servir más que al emperador asirio y denunciar inmediatamente a cualquiera que tratara de hacerlos renegar de su fidelidad (…)”

El problema siempre ha sido el mismo, o el uso de Dios como muleta de Poder o bien hacer hablar a Dios en nombre propio.

El cualquier caso, Dios es una realidad abstracta. Creer en Dios o no, es potestad de cada uno, es una cuestión íntima, de la que a lo sumo, solo puede estructurarse la manera grupal de relacionarse con Él.

Ciertamente que las capacidades místicas del ser humano no son todas iguales. Así, hay quienes conectan con facilidad con lo abstracto de lo divino, sin embargo en el otro extremo, hay quienes les resulta tan dificultoso, que para ellos les es más práctico negar toda posibilidad de existencia y declararse ateos. Entremedio, hay un amplio grupo de agnósticos expectantes.

Hoy, no necesitamos dioses legisladores, este rol ya lo ha asumido el hombre actual y democrático, es algo que pasó en el Antiguo Testamento, también en el Cristianismo y hoy aun lo está pasando el Islam. Actualmente, la Humanidad, tanto la occidental y acaso mucho más aun la medio-oriental, necesita Dioses Revelación que con su contacto nos ayude a hallar una buena relación con nosotros mismos, vivir en equilibrio personal y que nos capacite para participar plena y honradamente en una justa prosperidad colectiva. Tampoco deberían ser necesarias religiones ONG.

En las matanzas y el terror, no es a Dios a quien debemos tener por culpable, es al pérfido interés humano que lo promueve y patrocina en su nombre.

 

7 respuestas a «EN NOMBRE DE DIOS»

  1. Como siempre, un escrito impresionante y al que «da miedo» contestar, por incapacidad dialéctica y expresiva.

    Totalmente de acuerdo con la frase final.

    Respecto al resto algunas cosas que me han venido a la memoria:
    – si hay un reloj, debe ser que hay un relojero.
    – Moisés no fundo ninguna religión, sino que seguía una (la judía) ya anterior.
    – Hay que leer los testamentos, sobre todo el antiguo, dentro de su contexto.
    – La duda en la creencia de Dios es lógica, y es la base de la libertad del ser humano.
    – El ateísmo también es una religión, al igual que la dessacralización que pretende dejar lo religioso en el ámbito privado.

    De nuevo, enhorabuena por el escrito

  2. Permíteme un comentario rápido. El tema merecería una reflexión más a fondo; pero en la época en que vivimos, parece que nos falta tiempo para todo.
    En internet hay millones de videos repugnantes y qué duda hay que cualquier terrorismo es simplemente repugnante.
    Pero como insinúo al final, nos convendría no quedarnos en una condena convencional y tratar de entender el concepto socialmente, al margen de su relación tangencial con el fanatismo religioso.
    Hablando de conceptos, el concepto de Dios ha servido para justificar muchos crímenes a lo largo de la historia, tanto a favor como en contra. Los mártires de ayer y de hoy ¿murieron en vano?
    No tomarás el nombre de Dios en vano. En vano. Dos palabras a als que los filósofos les han sacado mucho jugo.
    No comprendemos el Universo en su inmensidad, ni en su eternidad, ni en su vanidad y a esas dimensiones de tiempo y espacio las llamamos Dios, con mayúscula. Una vez inventado el concepto, nos resulta útil y nos inventamos una herramienta perfecta para asimilarlo: la fe. Pero la fe no camina sola. A su lado la caridad debería hacer imposible cualquier acto de terrorismo, de ofensa o de segregación o discriminación.
    Un poco, en otra dimensión asociada, se sitúa la esperanza vinculada estrechamente a la libertad.
    Conceptos todos ellos que no han evitado masacres, bajo la mirada impasible de la luz posiblemente agotada de la
    z8 GND 5296.
    En una cosa creo que te equivocas: que “todos los dioses sean uno”, no es una idea politeísta. Es más bien una forma potenciada por San Pablo de socializar una confusa idea religiosa, a partir de la singularidad de Cristo recogida en los Evangelios.
    En todos los tiempos, la política se apropia de la religión porque la religión socializa. Franco está ungido por la gracia de Dios; pero no así Hitler. Un dictador, por ser dictador no es necesariamente un enviado divino. Es más, a un dictador que tenga lo que hay que tener, le conviene más creer en los superhombres que en un Dios que premia y castiga. Los dictadores aplican sin restricciones ese fundamento cínico de Maquiavelo expresado en ‘El Príncipe’ que dice: ‘es más seguro ser temido que amado’; Y no sólo los dictadores, también los mandamases “democráticos” de los paises capitalistas y neo colonialistas han estructurado a partir de ahí sus relaciones de dominación internacionales que allanan el camino del terrorismo contra la opresión.
    Tal como dices, el terrorismo tendría que ver con un Diablo ajeno a la religión.
    Según Edmund Burke el terrorismo es una invención moderna que como idea política concreta aparece en tiempos de la revolución francesa, por lo cual terrorismo y estado democrático moderno parece que van cada vez más asociados.
    El concepto mismo de terror posee una genealogía netamente burguesa, con aspectos políticos, metafísicos-”en nombre de Dios” y hasta estéticos; pero en el fondo apunta a deficiencias de nuestras democracias para asegurar gobernabilidad y evitar el caos, que les impiden a sus amos capitalistas poseer totalmente el dominio de lo social.
    Sin necesidad de invocar a un Dios vengativo, un cierto terrorismo se engendra como rebelión a el control de unos pocos en beneficio de los menos, en nombre de la libertad omnímoda del mercado.

    Es cierto que el terror nace también como una idea religiosa. Se dice que uno de los primeros terroristas reconocidos fue el dios de la antigüedad greco-romana, Dionisio (Baco para los griegos), el dios del vino, la música, el éxtasis, el teatro, la fertilidad, los excesos, la inspiración.
    Cuando intentamos asociar ciertas religiones con la idea de terrorismo, lo hacemos de una forma amañada: asociamos el término a las creencias de los pueblos donde existen muchas riquezas por saquear.
    El terrorismo ya no lo definimos como antes en tiempos de Burke. Contemporáneamente el terrorismo ha sido mutado en parte de su definición y ahora se asocia a simples y llanos actos de barbarie, atrocidades y destrucción sin causa plausible. No sé si estáis de acuerdo en que se trata de un término comodín, dada la profunda ambigüedad de este sustantivo. 
    Y me detengo aquí, ya que sólo pretendía hacer un pequeño comentario, ante un tema tan sugestivo y atractivo y que no debería ser comentado a la ligera.

  3. D’acord Jordi
    Pero el problema sempre esta en els intermediaris.
    ( ull! Que jovsoc botiguer- intermediari)
    El problema no es «deu» (concepte uff!!)
    El problema son els SACERDOTS que sempre diuen falsament que nosaltres no podem «parlar – comunicar – estar en comunio» amb ELL – LO.
    Nomes ells son els interprets posibles lo que els hi done un poder «superior»
    No barrejem DEU amb la falacia de les eligions, sacertots, i tambe bruixots.

    «Deu» es dins nostre, nosaltres som «Deu», no ens calen intermediaris tendenciosos amb ansies de «poder» que sempre ho han espatllat amb la seva posessio de a veritat
    Una abraçada

    1. Amb tos els respectes, `penso que els sacerdots són més aviet mijancers i no intermediaris. Mijancers de la mateixa manera que ho són els polítics, els compositors …o els botiguers de barri, quan ens donan informació sobre els productes.
      “Els religiosos han triat de seguir Jesús fent exercici de l’obediència, la pobresa, la solidaritat en la la vida de comunitat i la castedat.
      D’això, que és un capital que encara tenin al nostre pais, no en podem fer caricatures.
      A l’Església els religiosos no són en cap cas intermediaris, són homes cridats especialment a ser profetes que donen testimoniatge de com es viu Jesús en aquest món, i que anuncien com serà el Regne de Déu quan arribi a la seva perfecció. Això no té res a veure amb la intermediació.
      El sacerdot, des de la seva fe, ens parla d’una proposta positiva, d’un repte de relacionar-se directament amb Deu, que de vegades crea enrenou, estrèpit, algun diria que pot arribar a crear una ‘gran confusió; La gent insegura li demana al sacerdot que pregui per ella, el sacerdot li diu: demana-li tu mateix. No sé si algú pot interpretar això com una intermadiació però com diu sovint el Mas, El sacerdot vol formar part de la solució, no del problema.

  4. “Ven Espíritu Santo, llena el corazón de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu Amor”.

    Ésta es una conocida invocación al Espíritu Santo (Dios-Amor), uno de cuyos dones es el de la Sabiduría.

    El pasado mes de mayo terminabas tu artículo “NOMÉS UNA BONA NOTÍCIA”, con el siguiente párrafo: “Paciència per aguantar lo irremeiable. Força per combatre lo remeiable. Intel·ligència per distingir-ho i és que San Agustí ha sigut el més gran savi pensador de la humanitat”

    Yo no sé si San Agustín ha sido el más sabio pensador de la humanidad, pero sí uno de los que más ha aglutinado los siete dones del Espíritu Santo en su máxima expresión. Decía San Agustín: “En las cosas necesarias, unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad”

    Viene esto a propósito del excelente comentario que ha hecho Quadras este mes con la Caridad (Amor) como estandarte y garantía de Paz y Justicia social. Dice Quadras: “…también los mandamases “democráticos” de los países capitalistas y neo colonialistas han estructurado a partir de ahí sus relaciones de dominación internacionales que allanan el camino del terrorismo contra la opresión”…, claro y certero: en la diana. Me gusta este “democráticos” entrecomillado, que yo dedico a los del “God bless America” o a los del God sabe the Queen” (¿El nombre de Dios en vano?), países ambos, entre otros muchos, cuya más reciente historia viene jalonada por un reguero de muerte, saqueos, expolios, explotación y destrucción. Y de aquellos polvos…

    También la “democrática” Europa está hoy gobernada por tres entes (la famosa”Troika” que conforman la UE, el FMI y el BCE), cuyos máximos dirigentes no han sido elegidos democráticamente. Es lo que el sociólogo Manuel Castells denomina como las Tecnodictaduras en un reciente y brillante artículo a propósito del drama griego.

    No me quiero extender más, Samarra. Lo mejor ya lo habéis dicho. Ya he visto que has pillado lo del nombre de Dios en vano y lo de Dios y el Diablo. Pues yo terminaré con un poquito más de San Agustín: “Donde no hay Caridad, no puede haber Justicia”.

    ¿Lo has pillado Samarra?

      1. Confusión justificada por la infinita sabiduría innata a la naturaleza divina.
        Como que me veo venir que en el inmediato futuro no habrá más que un tema, me recreo en la cita de san Agustín traída a colación por el amigo Joan Carles: “En las cosas necesarias, unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad”.
        Ahora sólo falta determinar qué es lo necesario y qué es lo dudoso.
        A ver si el docto Samarra nos lo aclara en su próximo escrito vacacional. Nos queda el consuelo de que vaya como vaya el 27S, siempre nos quedará la caridad.
        Ubi caritas et amor, Deus ibi est

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