Es difícil no recurrir a los temas de moda que tanta diversión y dinero dan a la prensa, tanta angustia y decepción a los ciudadanos y una buena excusa para los políticos que desbordados por su incapaz iniciativa, al menos tienen algo con que entretenerse. Por su gusto, si no fuera porque les va el sueldo, se irían a casa a verlo por la tele y es que hoy, no suspiran por ser poder, suspiran por ser oposición, incluso muchos creen que mejor seria ser invisibles y a esperar que pase.
La gente pero, no da crédito a que en los últimos cinco años vividos de progresiva decadencia, no se altere el discurso político. Nos desmoraliza la parálisis, la falta de tino y acción, a los gobernantes pocas veces les oímos hablar de nosotros y cuando lo hacen casi siempre es en tono amenazante, especialidad que practica los viernes en la sobremesa, la Sra. Soraya que con su media sonrisa prestada de La Gioconda nos enseña las uñas.
Leo en algún comentario de lectores que, como a mi, también les harta el tema, pero es que ante esta especie de lluvia calabobos que nos tiene hasta los huesos (no debo ser grosero), no podemos quedarnos inermes e inertes, mudos y sin apenas un ay! En cualquier caso, la infelicidad siempre es más aburrida que la felicidad. Y esto es así.
¿Alguien cree que los notables, no saben lo que debería hacerse para salirse del embrollo? Lo que falta es valor para hacerlo y permítaseme la ligereza, esta gente me recuerda aquel partido de futbol Milan vs Barça, donde un jugador ostensiblemente le da a la pelota con la mano, poniéndola en posición tan ventajosa para su compañero que éste marca gol. Lo ve todo el Estadio y millones por la tele, excepto los 6 árbitros, repartidos por todo el campo que están exclusivamente para ver estas cosas.
La política también tiene eso, muchos árbitros que ya lo ven ya, pero aparece el síndrome del gato, hay que mojarse.
La realidad es que cada día nuestras vidas se ven más enredadas y en general por cuestiones ajenas a nuestra capacidad de decisión. Nos hacen cómplices o culpables sin movernos de casa y cuando salimos nos revientan un ojo de un pelotazo porque estábamos por allí.
Hace un tiempo, un Guardia al que me quejaba por multarme injustamente y era injustamente, me definió muy bien como creen que la “La Maquina” debe funcionar según su idea democrática.- “Si no está conforme, la próxima vez vote a otro para Alcalde”.
El papel que jugamos los ciudadanos en esta democracia es de papeleta y el de los políticos de papelón, al tener que mostrar su ineptitud para su cometido (la política: empatía y pacto), cada vez que deben recurrir a la Justicia buscando la complicidad de los Jueces para que les dignifiquen y conviertan sus maquinaciones y mentiras en “la veraz y verdadera razón”.
Lo lamentable de que “La Máquina” genere un caudal tan importante de situaciones dudosas al margen de la Ética, la Moral, la Decencia y la Justicia, es que nuestra tendencia es a tomar posición, supongo será por nuestro innato sentido ético, pero día tras día, es tal la demanda de conciencia que se nos pide, que nuestra capacidad se ve desbordada y no da para más. Realmente, hay días que es difícil sentirse decente con uno mismo.
Los símbolos, que siempre pretenden informar sintéticamente de un argumento, se nos presentan hoy muy poco halagüeños: el Jefe del Estado, símbolo máximo del país, no resuelve sus problemas de salud, lo vemos moviéndose en “tacataca”, sus movimientos son torpes y su cara con evidentes signos de intoxicación medicamentosa. Por otro lado, el personaje de moda, el tal Bárcenas que en toda la Prensa Nacional escenifica lo que todos estamos convencidos que nos están haciendo los gobernantes, un “va fa un culo”, como una casa de payés.
Pero no todo es tan malo, en la crisis del 29 los financieros derrotados saltaban desesperados por las ventanas, hoy sin embargo, en esto sí que han avanzado, se ha conseguido que se tiren los desahuciados por los financieros.
No quisiera terminar dejando un mal sabor de boca, al fin y al cabo el engaño con disimulo no es una exclusiva de los prestidigitadores y políticos, el Orden del Universo (¿Dios?) utiliza la misma estrategia. Se nos anuncia un pedrusco de ahí te espero (50 metros de diámetro, 6 kilómetros por segundo) que cruzará cercano al Planeta en órbita suborbital, no habrá peligro, la NASA lo tiene calculado. ¡Gracias a Dios!
Pero sin que la NASA, ni María Santísima supieran nada, todos mirando para un lado, a ver si lo vemos pasar de largo, inesperadamente por la espalda, nos cae encima otro pedrusco cuya explosión libera 500 kilotones de potencia y ¡en Rusia! cuando precisamente ya no hay comunismo, que como todo el mundo sabe iban contra Dios, así que ahora no vale lo del Castigo Divino; tiene que ser otra cosa, seguro.
¡Vaya sorpresa con el truco! y no es que seamos tontos, es que a veces somos un poco distraídos, pero sobre todo, sobre todo, es que somos ¡un trozo de pan bendito!
