Excepto Julio Verne, todo el mundo sabe, incluso yo, que viajar es de lo más instructivo, aprendes a través de los demás y de lo demás. Por circunstancias que no vienen al caso, me encontré anclado durante dos días en Alemania, en una ciudad que me resultó muy acogedora y agradable de estar: Heidelberg.
En estas circunstancias, cuando no hay nada más que hacer que pasar el tiempo, debes inventarte el día. Heidelberg, se ha desarrollado a lo largo y a ambos lados del Neckar. Como la mayoría de los ríos centro europeos, son navegables por grandes barcazas de carga. Es una ciudad Universitaria desde 1386, es la más antigua de Alemania y está muy prestigiada con cualificación de excelencia.
Deambulando, me topé con una Sala de Arte en una de las dependencias de la Universidad, en la que se exponían pinturas realizadas por internos del Centro de Salud Mental de la propia Universidad. Vi obras extraordinarias. Aquel día dejó de extrañarme que el bullir alterado de la mente de van Gogh, fuera capaz de crear y transmitir con fuerza tantas sensaciones. No es técnica, es intuición con una impresionante capacidad innata de expresar.
Mi jornada seguía al azar, sin programa. Decidí subir al Castillo que preside la ciudad desde la cima de una montaña. En una parada del 22,32,35 del bus urbano, una señora me indicaba en alemán, que yo intentaba decodificar con el inglés, la mejor manera de llegar. Como también es bien sabido, la Providencia existe y llegó en mi ayuda; una voz a mi izquierda, con acento, creí que argentino, (la clavé, era de Colombia), dijo.- Debería aprender el idioma, amigo. En serio: la vida resulta mucho más fácil. De inmediato entendí que no se trataba de un mensaje del PP, desde luego que el consejo era bueno, pero no para ponerlo en practica en aquel momento. Sin embargo, sirvió para iniciar la conversación. Resultó ser un excelente encuentro, no tan solo sabía como ir, sino que fuimos juntos, hablaba perfectamente alemán y como yo, también mataba el día. Su abuelo con su familia, fue uno de los judíos alemanes huidos de la criminal locura hitleriana. Ella, representaba en Bogotá, para Colombia, Panamá, Ecuador y Perú a una importante empresa de Heidelberg, fabricante de maquinaria para imprentas.
Era una chica de aspecto muy agradable, tendría unos 35-38 años, tipo redondeado, con un parecido próximo a Kate Winslet. Por diferentes motivos, éramos dos perdidos en Heidelberg, pero de ninguna manera fue un Lost in Traslation.
Mi ocasional compañera era persona muy vivida y habladora que se abrió con mucha franqueza, muy friendly. Me contó una curiosa historia de un viaje de trabajo a Buenos Aires. En una recepción, conversando con un Monseñor, no me especificó si era obispo o cardenal, sólo lo mencionó como Monseñor, éste empezó a despotricar del Vaticano y de las pretendidas relaciones que se estaban estableciendo con otras confesiones, por lo visto el hombre se sentía desconcertado y no lo encajaba bien. Fue ella, con educada intención de remontar el momento de desaliento del Prelado quien le observó.- Mire Monseñor, creo que el papel del cristianismo a lo largo de la historia, ha ayudado a estructurar a la familia como ente social y en conjunto a toda nuestra sociedad. En cambio las religiones orientales, su ayuda tiende a lo individual, su provecho está en lo personal. Me pareció una observación muy aguda y mucho más viniendo de una descendiente de judíos. Esta chica me empezaba a interesar.
Sin probar el alcohol, ella no bebía y yo soy un abstemio de ocasionales pecadillos, me contó una historia personal que aun hoy no se como encajarla.
Hacía dos años y medio que había perdido a su marido pilotando una avioneta. Ella, tenía un amigo de toda la vida que desde el colegio habían compartido estudios, amigos, vivencias y confidencias. Desde su matrimonio, sus vidas se habían distanciado, pero a partir del accidente adquirió de nuevo mayor presencia en su vida. Aunque nunca le había visto como marido o amante, un buen día se traspasó la invisible y no pactada frontera. Los encuentros empezaron a tener distintos inicios, pero iguales finales.
Ella seguía sin sentirlo como pareja, pero con su sentimiento de leal amistad hacia el amigo, no se veía capaz de cambiar este nuevo cariz de la relación, sin que se produjera una penosa rotura. Me dijo.- Creo que de veras me quiere. Y es que noto que goza tanto con mi físico, con tanta intensidad y ardor que moralmente no soy capaz de negarle este placer.
Procurando no hacerlo evidente, respiré hondo y solo se me ocurrió decir, lo que acabó siendo una inoportuna tontería.- Eso que me explicas no se lo cuentes nunca a una feminista. Te insultará y escupirá en la cara por aceptar voluntariamente el rol de mujer objeto al servicio del macho.
No estoy hablando de sexo, estoy hablando de ética, me cortó tajante. Había metido la pata hasta el fondo, dejé una pausa e intenté suavizar la cosa con el comentario.- Bueno, parece una relación como la de Forrest Gump con Jenny. Quedó clavada. Pensativa. No dijo nada más sobre el asunto y yo más clavado que ella acepté el silencio de tres minutos largos para cambiar de tema.
¿Por qué Anni me confiaba su dilema ético, cuando solo hacía 6 horas que nos habíamos conocido? ¿Pensaba que yo era quién para darle una solución o más bien representaba una salida de descarga, al ser yo un desconocido próximo? No lo he averiguado nunca y en mi archivo mental la idea, aun anda por mi cabeza sonando como la bola del pinball clinck, clonck, clinck, clonck. Está sin clasificar.
Habíamos quedado en vernos al mediodía del día siguiente, para comer juntos en una de las terrazas de Marktplatz. Mi compañero al terminar sus reuniones en Bammental, me recogería en Heidelberg a media tarde, pero acabó su trabajo antes, así que a las 10 de la mañana lo tenía impertinente en el hotel, me recogió y salimos disparados para comer ya en Frankfurt.
Así es como perdí la pista de Anni, de ello hace ya cerca de año y medio, el mundo ha girado en otra dirección. Nunca más he sabido de ella.
Fue un encuentro sin hola, ni adiós, sencillamente fue.
Empecé a estudiar alemán.

Molt tendre i, en el fons, romantic. I a mi m’agrada. Soc una sentimental! Com vas amb el alemany?
Amic, jo sempre et seguixo, ja que m’agradan molt els teus escrits.
endevant.
Com tu no escriu ningú. No afluixis.
Veo que este mes la cosa no esta muy animada.
Tal como lo explica Jordi, a mi me parece que Anni más que un caso Forrets Gump, es un caso Up in the Air, la pelicula de Goerges Cloony, la ejecutiva viajada y que busca compañia en sus viajes de trabajo.
Parece que con el tema del amigo, que ella plantea como un caso de etica, es más bien una estrategia, pone la miel en la boca y ver si pica.
El amigo de toda la vida ha encontrado una posición comoda. ¿Que pasará si un dia Anni se enamora de veras de alguien?, ¿Cómo resolverá el problema con el amigo?, ¿La compartiran o tendrá que cortar?.
En el fondo ambos se sienten comodos. No es etica, es comodidad.
Ruth
Hola Ruth!
El problema es de mi tocayo Jordi. La cosa la desanima él mismo cuando pone la miel en la boca con su historia y luego – en unas supuestas concesiones a la realidad de lo que de verdad pasó – la desactiva desapareciendo por una supesta urgencia del viaje del amigo.
Es un poco lo mismo que le pasó aquel mes que dedicó el blog a los Amores sobrepuestos; aunque allí, la historia la dejó abierta y eso le proporcionó jugosos y extensos comentarios.
Más que un caso Forrets Gump, o un caso Up in the air, yo lo veo más en la línea de Cuando Harry encontró a Sally, con la guapísima y turbadora Meg Ryan. Son sus preguntas las que le dan morbo a la historia. «¿ pueden los hombres y las mujeres ser amigos?». Parece que no, que tarde o temprano la atracción física y sexual se acaba interponiendo y arruinando la amistad. «Ningún hombre puede ser amigo de una mujer a la que encuentre atractiva». Y Anni parece que es atractiva: «chica de aspecto muy agradable, tendría unos 35-38 años, tipo redondeado, con un parecido próximo a Kate Winslet» . PeroJordi, fiel a su estilo, lo complica cuando revuelve lo sexual y hace que Anni lo plantee como un caso de ética. Le tenía que haber contestado que supuesto que todo el mundo busca la felicidad, cuando se trata de amistad entre hombre y mujer, que incorpora sexo, las acciones, los pensamientos y los sentimientos, prescinden de la ética en la medida en que disminuye la capacidad de razonar. «No es ética, es comodidad». Admiro y comparto tu sentido práctico Ruth. Tu y yo tendríamos que comprobar si es posible ser amigos.
Hoy existe un concepto nuevo de la sexualidad: la sexualidad en sí misma es como la función auditiva o digestiva, no es ni buena ni mala, depende de como cada persona la utilice. “Si escuchás detrás de la puerta o al teléfono una conversación que no te compete, estás haciendo un uso NO ÉTICO de tu función auditiva y peor aún si con esa información perjudicás a alguien. Del mismo modo la utilización de tus encantos sexuales prescindiendo de los sentimientos del compañero, es una forma No ÉTICA de la sexualidad que es una función destinada al amor, al compañerismo, a la satisfacción y confianza mutuas.
Ruth me inquieta y me conturba cuando sugiere que cuando Anni se enamore, (como pudo muy bien haberse enamorado de Jordi, sino hubiera sido por la diligente gestión del amigo), para no tener que cortar y faltar a la ética, pudiera ser compartida por amigo y amante.
Ruth aporta una palabra muy actual que encaja muy bien con Anni: Comodidad.
Yo, por seguir la historia, me imagino que Anni habrá seguido su relación con el Monseñor – igual a estas alturas se ha convertido en su confesos – y le habrá preguntado ¿Cuál es la clave, Señor, para que el mundo viva en armonía? Y Monseñor le habrá contestado: Comodidad
¿Comodidad Monseñor? ¿Qué quiere decir con eso?
La clave para un mundo pleno es: Como di, dad. Es decir, así como Dios dio, dad vosotros a vuestro prójimo. Como di, dad vosotros fe; como di, dad vosotros esperanza; como di, dad vosotros caridad; como di, sin limites, sin pensar en nada mas que dar, dad vosotros al mundo… y el mundo, será un paraíso. Ruth nos da la clave de COMO DI, DAD y Anni no tendrá ya que leerse a Aristóteles para interpretar la ética de su entrepierna.
Creo que el señor Samarra debería entrar en diálogo con sus lectores. Sería más animado. Yo confieso, con el anonimato que me concede el sistema, que todos los hombres con los que me he acostado han sido antes mis amigos. Sin esa amistad no habría podido. Con algunos amigos no lo he hecho y siempre me he preguntado si era porque no les parecía lo suficientemente bonita o porque tenían alguna deficiencia, algún complejo, o alguna tendencía que hacía problemático el sexo.
Mi conclusión es que para las que no creemos en el sexo sin amor, el sentimiento de la amistad es el que te hace atractiva a la otra persona para pasar a los juegos sensuales. Claro que tengo algunas amigas que no participan de esta opinión y no dejan pasar una ocasión. Es evidente que sin ninguna clase de ética. La ética está en el respeto y este se basa en la amistad. La moral es otra cosa.
Hola Luisa, Los últimos comentarios me ponen. Hay una brizna de erotismo fino, aquél al que somos sensibles las lectoras de Jordi. Eso que cuentas te pasa seguro con lo que llamarías un amigo del alma. Un confidente, una persona especial. Una noche, como tantas otras, salís juntos, os divertís, tomáis una copa de más y la situación se descontrola. Apareces entre sus sábanas o él entre las tuyas.
Al principio te cuestionas y hasta te reprochas lo ocurrido, pero esos encuentros esporádicos comienzan a repetirse. Aquí entra la comodidad. Tienes a mano un señor que además es tu amigo, sin tener que hacer mayor esfuerzo. Pudes quedar sin más y los dos saben a lo que van . Y, entonces, te preguntas: ¿se puede compartir la cama con un amigo y salir ilesa? ¿Se puede tener un orgasmo con un amigo, acabr y seguir compartiendo otras cosas?
Yo he tenido relaciones largas de amistad que después han llegado al sexo. De hecho las relaciones más sanas que he vivido con hombres han sido en las que ha habido pasión. Igual es que no sé crear otras. Pero para mí la amistad es amor, y ello lleva a la calidez y a la complicidad.
No soy ninguna experta pero te diría que en el amor hay tres componentes básicos: la amistad, la pasión y el compromiso, es decir, la decisión de estar juntos. Pero, como ahora se impone la idea de que los compromisos tienen corta duración, cada vez las relaciones se basan en amistad/pasión o sea amigos-amantes.
El juego de los amigos-amantes no tiene por qué acabar mal siempre que las dos personas tengan las cosas claras. Pueden surgir problemas cuando cada uno persigue metas distintas de esa relación.
La madurez personal es importante, porque tienes que ver en qué términos se da esa relación. Si buscas algo más, se convierte en un asunto peligroso.
Todo esto me recuerda aquella canción de Rocío Jurado, que te da la clave de cuando las cosas acaban mal:
“Mi amante amigo,
me he enamorado como nunca te había dicho
y ya no puedo compartir nada contigo
pérdoname,
pérdoname”.
Hola Raquel, me gustaría ser tu amigo. ¿Me puedes dar tu móvil?
Hola Marc, tu interés me exalta (iba a poner me excita) pero como comprenderás no voy a poner mi móvil aquí para que lo vea todo el mundo. creo que es mejor que escribas tú el tuyo y quizá te llame un día que vaya escasa de amigos. Entretanto me puedes escribir, explicando algo más sobre ti a raquel.grau@gmail.com. ¡Feliz Año Nuevo!
650106120
Interesante compendio de posts entre los participantes. He empezado recordando algunos fragmentos de la obra ‘De la Vejez y la Amistad’, de Cicerón, hasta toparme al final en las mismas entrañas de meetic.com. Sin salir del blog de Jordi.